¿Por qué hay tanto fibrocemento en las casas de veraneo de Maldonado?
El fibrocemento fue durante décadas el material barato y liviano para techar y guardar agua, y buena parte de las casas de veraneo de Maldonado se construyó en esos años. Chalets de San Rafael, casas de Piriápolis o Balneario Buenos Aires y anexos en el fondo de terrenos de Pinares suelen tener una barbacoa, un galpón o un tanque de ese material.
Muchas de esas casas se usan un mes al año y el resto del tiempo nadie mira el techo. El sol y el aire salado de la costa desgastan la superficie de las chapas con los años: aparece musgo, se ponen porosas, se quiebran en los bordes. Nadie las toca hasta que la familia decide reformar o vender, y ahí alguien sube con una amoladora.
Ese es el momento de frenar. Una chapa que estuvo treinta años en un techo sin problemas se vuelve un riesgo el día que se rompe para bajarla.
¿Cómo reconozco fibrocemento que puede tener amianto?
El fibrocemento con amianto no se puede confirmar a simple vista: solo un análisis de laboratorio lo asegura. En la práctica, si la pieza es gris, de cemento prensado, y se instaló antes de 2003, lo razonable es tratarla como si tuviera amianto. Estas son las piezas que más aparecen en las reformas de Maldonado:
- Chapas onduladas grises en techos de barbacoas, galpones, garajes y dependencias de servicio.
- Tanques de agua de fibrocemento sobre la losa o en una torre, muchas veces con la marca en relieve en el costado.
- Caños grises de pared gruesa para ventilación, bajadas de pluviales o conducción de agua.
- Placas planas en aleros, cielorrasos de galerías o tabiques de ampliaciones viejas.
- Cualquier pieza de este tipo en una casa construida antes de 2003 cuya fecha de instalación nadie sabe.
¿Por qué el fibrocemento no va en una volqueta común?
Una volqueta de escombro en Maldonado lleva residuos de obra comunes, que terminan en el relleno sanitario de Las Rosas o se recuperan como relleno. El fibrocemento con posible amianto es un residuo peligroso: tiene otro circuito de manipulación, traslado y disposición. Si aparece mezclado con ladrillo y hormigón, contamina toda la carga.
Además hay un problema físico. Para que una chapa de tres metros entre en una volqueta, alguien la parte a martillazos. Y partirla es lo que libera las fibras, en la cara de quien carga, del vecino y del chofer que después descarga. Por eso en las volquetas de Maldonado Volquetas el fibrocemento no se carga.
Desde abril de 2026, las empresas de volquetas registradas en la Intendencia de Maldonado informan cada mes adónde llevan los residuos. Un material peligroso mezclado en la carga complica esa trazabilidad para todos. Qué otras cosas quedan afuera está en la guía de qué se puede tirar en una volqueta.
¿Qué hago si encuentro fibrocemento en la obra?
Si encontrás fibrocemento viejo en una obra en Maldonado, lo primero es no romperlo ni moverlo hasta consultar. Una chapa entera en su lugar puede esperar unos días; una chapa partida en el piso de la obra ya está soltando polvo. Estos son los pasos, en orden:
- Pará el trabajo sobre esa pieza. Nada de amoladora, sierra, lija, taladro ni hidrolavadora.
- Marcá la zona y separá el material del resto del escombro. No lo apiles junto a la volqueta.
- Si una pieza ya está rota, mojala con un rociador suave para que no levante polvo y no la barras en seco.
- Consultá en Gestión Ambiental de la Intendencia de Maldonado y en el Ministerio de Ambiente cómo gestionar residuos con amianto y qué operadores están habilitados.
- Contratá a quien tenga habilitación para residuos peligrosos: trabaja con equipo de protección respiratoria, retira las piezas enteras, las embolsa y las rotula.
- Pedí constancia del destino del material. Es tu respaldo si alguna vez te preguntan qué hiciste con él.
¿Y si el dueño no vive en Maldonado?
Cuando el propietario vive en Montevideo, en Buenos Aires o más lejos, la reforma la mueven el casero, la inmobiliaria o un capataz, y el fibrocemento suele aparecer sin que nadie haya decidido qué hacer con él. La instrucción tiene que estar escrita antes de empezar: el techo de la barbacoa o el tanque viejo no se tocan hasta que haya un operador habilitado.
Un caso muy común es el tanque de agua cambiado por uno nuevo y el viejo tirado en el fondo del terreno, partido en dos, esperando que "se lo lleve la volqueta". No se lo lleva. Pedile a quien está en la casa que te mande una foto de cualquier pieza gris de cemento antes de que arranque la demolición.
Si además necesitás coordinar la obra a distancia, mirá cómo organizar la volqueta para obra en Maldonado y dejá separado el fibrocemento desde el primer día.
¿Qué no hay que hacer con las chapas viejas?
Las chapas de fibrocemento viejas no se tiran en un baldío, en el monte ni en la costa, no se entierran en el fondo del terreno y no se reutilizan partidas como cerco o para tapar una zanja. Cada una de esas salidas deja el material expuesto al sol y la lluvia, que siguen desgastándolo, y lo deja al alcance de chicos y animales.
Tampoco sirve pintarlas para "sellarlas" antes de sacarlas ni cortarlas en pedazos chicos para que entren en bolsas de consorcio. La Ley 19.829 de Gestión Integral de Residuos hace responsable al generador de que el residuo llegue a un destino adecuado, y en el caso del amianto ese destino no es el contenedor de la esquina.
¿Qué parte de la obra sí puede ir a la volqueta?
Todo lo que no es fibrocemento puede seguir el camino normal: el ladrillo de la barbacoa, el contrapiso, la cerámica, la arena de obra, la madera de la estructura del techo. La única condición es que el fibrocemento haya salido antes o esté bien separado, lejos de la volqueta.
El orden que funciona es simple: primero retira el operador habilitado las chapas o el tanque, después se demuele y recién ahí llega la volqueta. Si lo hacés al revés, la volqueta queda en la calle esperando, y en Maldonado el reglamento limita la permanencia en vía pública a 48 horas. Para el resto del escombro, mirá volquetas para escombros en Maldonado y adónde van los escombros.